Los Evangelistas San Juan y San Mateo de Rosales, instalados en la madrileña Iglesia de San Jerónimo el Real

En el mes de Septiembre de 2018, por deseo del cardenal de Madrid, Monseñor Carlos Osoro y por indicación del Delegado Episcopal del Patrimonio de la Archidiócesis de Madrid Don José Luis Montes Toyos, fueron trasladados los cuadros de los evangelistas San Juan y San Mateo, obra del pintor madrileño Eduardo Rosales  (Madrid 1836-1873), a la iglesia de San Jerónimo el Real (C/ Moreto, 4) desde la catedral de Ntra. Sra. de la Almudena donde estaban depositados una vez restaurados por Doña Laura Riesco Sánchez y con cargo a la Comunidad de Madrid. Anteriormente los evangelistas estaban en el palacio episcopal de la c/ San Justo.

El Consejo Parroquial de San Jerónimo el Real aceptó la propuesta del cardenal. El traslado desde la catedral a la iglesia parroquial de San Jerónimo el Real, así como su instalación en el crucero (dcha.) han sido sufragados por la parroquia.

Sobre la génesis de esta gran obra de Rosales remitimos a nuestra pág. Web: www.pintorrosales.com/artículos/febrero2018

San Jerónimo el Real fue un monasterio que los Reyes Católicos mandaron construir en Madrid y entregaron  a la orden española de los Jerónimos, con la finalidad de servir de aposento a la corte en sus frecuentes traslados. Construido entre 1503 y 1505, el arquitecto fue Enrique Egas (Toledo, 1458- 1534). El estilo es gótico tardío con influencias renacentistas. La iglesia es de planta de cruz latina con una nave central, crucero y con diez capillas laterales, cinco a cada lado de la nave central. La historia del monasterio ha sido muy accidentada. Sobre lo misma hay abundante bibliografía. Basta recordar que en 1612 se construyó el claustro renacentista (que hoy forma parte del Museo Nacional del Prado) y que fue cuartel de artillería, hospital de inválidos y de coléricos. En la invasión francesa se destruyó la portada gótica. En 1859 el arquitecto Narciso Pascual (Madrid 1808, Lisboa, 1870) restauró el exterior y el escultor Ponciano Ponzano (Zaragoza, 1813. Madrid, 1877) esculpió la portada. El templo ha sido testigo de las juras de veinte generaciones de reyes desde 1528. En el templo se casaron Isabel II y el rey Alfonso XIII. Desde 1925 es Monumento Nacional. Del 2007 al 2011 se hizo una restauración completa del templo, así como de la escalinata de acceso.

Los evangelistas de Rosales compartirán este espacio artístico y religioso con obras como: La  última comunión de San Jerónimo, de Rafael Tegeo Díaz (Caravaca de la Cruz 1798. Madrid, 1866), el retablo neo gótico, de José Méndez y Andrés  (Madrid +1891), San Benito bendiciendo el pan, de Juan Andrés Ricci (Madrid 1600. Montecasino, 1681), La adoración de los Pastores, de Francisco Rizi (Madrid 1614- El Escorial 1685), San Francisco de Asís en la Porciúncula, y La Inmaculada Concepción, de Antonio Pereda (Valladolid 1611- Madrid, 1678), San Jerónimo Penitente, de Alonso Cano (Granada, 1611- 1687), La huida a Egipto, de José Moreno (Burgos, 1642-1674), Santa Ana enseñando a leer a la Virgen Maria, de Juan Carreño de Miranda (Avilés, 1614- Madrid, 1685). La Virgen con el niño en un trono con Ángeles, de Jerónimo Jacinto Espinosa (Cocentaina, 1600- Valencia, 1667).

En la obra de Rosales hay dos óleos que reproducen la silueta del templo de San Jerónimo el Real

Boceto para la entrada de Amadeo I de Saboya en Madrid1.- Boceto para la entrada de Amadeo I de Saboya en Madrid. 1871 L. 37x47 cm. Etiqueta de la testamentaria. Firma de la testamentaria: Gabriel Maureta. Col. particular.

El salón del Prado y la iglesia de san Jerónimo2.-El salón del Prado y la iglesia de san Jerónimo. h 1871. L 142x 207 cm.  Museo Nacional del Prado. De izqda. a dcha.: Puerta de Felipe IV del Retiro, la iglesia de San Jerónimo el Real, el Museo Nacional del Prado y la Fuente de Neptuno.

Momento de la dramatización de la muerte de la ReinaEduardo Rosales: Evangelista san Juan (L. 285,4 x 204,2 cm) y Evangelista san Mateo (L 286,5 x204,5 cm) 1873. Iglesia de San Jerónimo el Real. Madrid.

LOS EVANGELISTAS SAN JUAN Y SAN MATEO
Eduardo Rosales (Madrid, 1836 – 1873)

Para la reconstrucción del templo de Sto. Tomás (C/ Atocha), que se había incendiado, se encargaron a Rosales pintar los cuatro evangelistas con destino a las pechinas de la cúpula del nuevo templo, que no se reconstruyó. La muerte del pintor impidió que terminase san Lucas y san Marcos. Vez y media mayores del natural asombran por el sentido poético con que los ha caracterizado. Armonía de la forma, luminosidad del color y pincelada amplia y segura. Efectos admirables de calidad y luz. Esta obra es una muestra del potente genio del pintor. 1873.

Desde esta página queremos agradecer al señor párroco de San Jerónimo el Real, D. José Luis Bravo Sánchez, la información que nos ha proporcionado, su gran amabilidad al atendernos y nuestro reconocimiento por su interés por la obra de Eduardo Rosales.

Momento de la dramatización de la muerte de la Reina

Fotografías de la instalación de los evangelistas pintados por Eduardo Rosales, en San Jerónimo el Real, facilitadas por el señor párroco D. José Luis Bravo Sánchez.